El uso nocturno permite aprovechar al máximo las propiedades regeneradoras de la mascarilla.
Un componente natural del sebo cuya presencia en la piel disminuye con la edad. Reconocido por sus propiedades intensamente hidratantes y restauradoras, fortalece la capa hidrolipídica y exhibe actividad antiinflamatoria y antioxidante. Deja la piel suave y aterciopelada. Su naturaleza hipoalergénica lo hace seguro para pieles delicadas y reactivas.