La presencia de ácido hialurónico garantiza una hidratación óptima y suavidad aterciopelada, mientras que la niacinamida fortalece las funciones protectoras de la barrera epidérmica. El sérum apoya la renovación de la piel y restaura la luminosidad durante las rutinas de cuidado de la piel nocturnas.
Acelera la renovación celular y estimula la producción de colágeno, aumentando la densidad de la piel. Se encuentra entre las sustancias antienvejecimiento más eficaces utilizadas en cosmetología. También exhibe propiedades normalizadoras del sebo y ayuda a refinar los poros. Además, aclara la hiperpigmentación y uniforma el tono de la piel. La encapsulación del retinal en liposomas asegura su estabilidad y permite la penetración en capas epidérmicas más profundas, donde ocurre la liberación gradual.